La de “Flamenco All Stars” fue una tarde de fusión en la que se unieron cuatro propuestas distintas para un lenguaje común: el del mestizaje como búsqueda de nuevas vías para el flamenco. Carmona, Flores, Pitingo y “La Negra” se despidieron unidos interpretando el tema “Silencio” después de haber actuado en solitario en el Escenario Mundo.
Piel gitana y chaleco y pantalones pitillo blancos definen la propuesta de Pitingo, quien en lo musical derrochó resuelta “soulería” con su particular visión de referentes anglosajones como el “I will survive” de Gloria Gaynor o el “Killing me softly” de Roberta Flack, acompañado de un coro gospel y otro gitano.
Tras él llegó venenoso como su disco en solitario el ex Ketama Antonio Carmona, en cuya intervención hubo espacio para un guiño a la ciudad y a su antiguo grupo con “Vente pa’ Madrid”, mientras que una eléctrica Rosario se encargó de recordar que flamenco forma parte de su apellido recuperando el “Como me la maravillaría yo” de su madre Lola Flores, que incluye en su último lanzamiento, el disco de versiones “Parte de mí”.
La rumba, palo en el que brilló su padre Antonio González, “El pescaílla”, sonó en “Queremos marcha”, y fue el “No dudaría” de su hermano Antonio, que Rosario compartió emocionada y de principio a fin con a los miles de personas presentes, el que cerró su breve recital.

Los Estopa fueron los siguientes en discordia. Los hermanos Muñoz no son santo de mi devoción, pero hay que reconocerles que en directo se salen. Se entregan por completo a un público también entregado y con ganas de juerga y de oir lo máximo posible de sus ídolos.
Y los ídolos, dos tíos majetes salidos de Cornellá, lo saben. Y por eso se desgañitan para sus parroquianos y les dan lo que piden. Les dio tiempo a cubrir un amplio repertorio en una sola hora, con un popurri de sus grandes éxitos de antaño al final para dejar a todos contentos, conscientes de que su tiempo era limitado se pusieron las pilas.
Ya avisaron en un principio que intentar hacer un concierto suyo en una hora era de locos. Y por eso no dieron tregua al público, ya que enganchaban una canción con otra. Sin descanso. Y sin pijadas, un escenario crudo, sin florituras, sin mil cambios de vestuario. Pero mejor directo que cualquiera de los de ayer, exceptuando el de Jamiroquai. Y la gente feliz. Todo este ritmo y energia lo tuvo que pagar luego Alejandro Sanz, que, aparte de no tener su día, estuvo apagado y el público no respondía tras ver semejante espectáculo rumbero.

Y Alejandrito… ay Alejandrito, estás más acabado que la bolsa de patatas fritas que me comí ayer. Tuviste público porque The Police venía después que si no ya te veía más solito que la una. Un público, por cierto, que no te prestó mucha atención. Alguno incluso, extrañado por tu presencia en dicho evento, expresaba su desacuerdo con una camiseta que rezaba “Qué p***** hace Alejandro Sanz en Rock in Rio”.
Sin voz, sin repertorio, sin ilusión… como si fuera una cita que hay que subsanar lo antes posible, Sanz fue, toco, fracasó y volvió a su casa para dejar paso a los grandes protagonistas de la jornada, The Police. “Corazón partío”, “Y si fuera ella”, “Amiga mía” o “Para que tu no llores” -a dúo con Antonio Carmona-, fueron algunos de los temas que tocó.
Y tomando ejemplo de su amiguísima Shakira, también le dedicó un tema a Ingrid Betancourt, “El alma al aire”. El que era el padrino de Rock In Rio Madrid, donde se llevó a todos sus amiguitos (Shakira, la primera), se debió haber quedado en eso, en padrino, y dejarle el hueco a otro para que actuara como es debido.

The Police y sus inolvidables éxitos pusieron este sábado fin a una penúltima jornada de Rock in Río que batió récord de asistencia con respecto a las anteriores, con unos 78.000 espectadores, lo máximo que ha podido reunir el Rock In Rio Madrid.
The Police arrancó su actuación con “Message in a bottle” y en ella hubo cabida para “Walking on the moon” o la celebrada “De DoDoDo De DaDaDa”, aunque hubo que esperar a los bises de este largo concierto de casi dos horas para escuchar las míticas “So lonely”, “Roxanne” y “Every breath you take”.
La cita tenía un valor especial ya que el público español sabía que era su última oportunidad de ver en España Sting, Stewart Copeland y Andy Summers juntos en un escenario, ya que la gira que les volvió a unir en 2007, después de una separación de casi veinticinco años, concluirá el próximo mes.
La gente se cansó de aplaudir y seguro que hubieran seguido aplaudiendo de buen grado si los chicos de The Police hubieran seguido tocando. Excelentes.
[...] In Rio Madrid 10. Shakira en Rock In Rio Madrid 11. Amy Winehouse en Rock In Rio Madrid 12. Estopa en Rock In Rio Madrid 13. Flamenco All Stars en Rock In Rio Madrid 14. Alejandro Sanz en Rock In Rio Madrid 15. Manolo [...]